SAN ORTIZ patrón de los oprimidos
Santo varón barbado, de gestos
fieros y mirada beatífica. Escribió muy de joven textos salvadores
para impíos
españolistas. Tras un rápido
noviciado, pasó al convento de la Carrera de San Jerónimo
donde leyó de una forma
piadosa el catecismo. Allí
fue conocido como “la voz que clama en el desierto”. Cambió luego
sus hábitos por los
de la orden batasunica llenando
estadios con la práctica y explicación de su casta
doctrina. El día 1 de marzo se
inició su proceso de beatificación.
SANTA ROSA DE LOS OLIVOS también
conocida como Santa Rosa de Pasión
Hizo en el pulcro Colegio de Bérriz
sus primeras armas con el breviario y las lecturas piadosas. La estampa
de la
Virgen de los Dolores de Gallarta
estuvo siempre en la mesilla de su aposento. Encabezó desde muy
joven todos
los movimientos de marginados de
la época convirtiendo paganos, desviados y machistas empedernidos.
Coquetuela y pizpireta, no olvidó
sin embargo sus prácticas y gran devoción cristiana cuando
ingresó en la
Universidad de Deusto, donde su
gran labor fue cortada de raíz por los paganos con la expulsión
con expediente.
Sus imágenes, sus estampas
fueron durante meses colgadas de las calles, repartidas de mano en mano
en
súplica de oraciones y votos
por su beatificación que no llegó a producirse.
SAN ENGUIQUE MUGICA patrón
de los gobernantes y protector de la milicia cristiana
Sintió desde muy niño
una fogosa vocación religiosa, prusiana y militar que le llevó
a iniciar por su cuenta una
cruzada contra los impíos
compañeros de escuela. Pronto formó un batallón y
una centuria. Tras un período de
meditación en la orden de
los Padres Comunistarios prefirió la austeridad de la alternativa
de poder mesiánico y
se dedicó, intensamente,
con ejemplar fervor guerrero a la labor de despaganizar la milicia con
pías soflamas.
Siempre gustó de ser representado
algo regordete, coloradote, sano, con un amplio sable en una mano, un fajín
en la barriga, atajando el mal “viniere
de donde viniere”.
SAN ARZALLUS DE LOYOLA patrono de
las vocaciones tardías
Realizó de muy joven estudios
religiosos en Vergara, Oñate y Alemania donde entró en contacto
con las
comunidades cristianocráticas.
Creóse pronto un acendrado hábito de reflexión. Predicó
con dulce y expresivo
verbo y gesto límpido pero
férreo, en seminarios y pórticos, en púlpitos y cátedras
para finalmente realizar una
secular labor de adoctrinamiento
de paganos españoles. Supo retirar sin un insulto la bota
opresora madrileña de
su cabeza y rechazó, tras
cuarenta días de ayuno y abstinencia, el mendrugo de pan que desde
las Cortes
Hispánicas loe enviaban.
De aquélla, como de otras tentaciones, supo abstenerse a tiempo.