Mujeres somos y en Euskadi parimos

MÁS DE 4000 MUJERES MUERTAS DURANTE EL AÑO POR ABORTAR CLANDESTINAMENTE EN EL ESTADO ESPAÑOL. TODOS LOS DÍAS MUEREN 10 MUJERES POR ESA CAUSA. DESCANSEN EN PAZ. NOSOTRAS LUCHAREMOS.

Nos llamaron y dijimos: ¿que nos llaman?¡allá vamos!  y ya lo veis, aquí estamos. Y, querais o no querais, (ese es vuestro precio amigos) aunque no os guste la rima leereis lo que decimos:

...Erase un país divino, verde, blanco y rojo vivo con montes, llanos, caminos, llenito de caserios, nubecitas, chaparrones y hermosos machos cabrios.

Ay! De aquellos akelarres -mal visto por ciertos pios- peros bien acompañados de vino, carne, disfraces y mágicos griterios.

No olvidemos los gallardos, tiernos, dulces chicarrones de esta tierra en que vivimos forjada por los varones.

Como olvidarlos ¡pardiez! siendo ellos los autores de nuestra mas tierna historia de hogueras, escobas, ollas, delantales, biberones... y en el campo zanahorias.

Y como sería injusto terminar sin exaltar la dicha que de su mano todas podemos gozar, un ¡hurra! por nuestros chicos que no nos trataron mal.

Oh! que dicha, que alegría, que felicidad la nuestra, ser mujer en esta tierra, (Ah! cuan hermosa es su ría) y todo gracias a ellos la madre que los parió -Oh! perdón, ha sido un pronto) ¡que falta de reflexión!

...Y por sentirnos culpables de esta tamaña osadía, cumpliremos penitencia pasando sin rechistar con uno de ellos un día.

Y que más deciros, pues, nos pillaron de improviso y aun no podemos creer como los chicos de Euskadi se pudieron  atrever a ofrecernos gentilmente este cacho de papel.

EN UNA CASA CUALQUIERA En un comedor cualquiera de una casa cualquiera. Son las 2 de la tarde.
- ¿Llegan esos filetes o qué? Es que tengo que ir al currelo urgentemente.
- ¡Claro!, y yo me toco las narices, ¿no?
- Ya estamos con la lata de siempre. No pretenderás que lo haga yo todo ¿no?
- ¿Todo? Tú en casa justo te pones las zapatillas. Y de la cría no hablemos.
- Bueno, lo que faltaba y ¿a la reunión de la célula quién va?¿eh?
- Y a cuenta de tus reuniones yo con los huevos, filetes y con la niña. ¡Oh glorioso militante!
- Estás sacando de quicio todo, yo no he inventado los horarios, ni la división del trabajo, ni nada.
- No los has inventado pero te aprovechas y además con toda tu carga socialista me tienes agarrada de pies y manos. Porque había que verte el otro día cuando se me ocurrió hablar hasta la madrugada con ese tío de Bilbao... que si era un gilipollas, un gordo imbécil, que aquel día te apetecía que sólo fuera para ti, etc.
- Mira, no me cabrees que aquello no tiene nombre, ponerse en plan idiota a ligar con aquel marsupial, ¡bueno!
- Para ti será un marsupial, pero para mí, da la casualidad de que era un tipo interesante y...
- ¡Ya! Que me querías dejar en la estacada sin más, siquiera sin avisar.
- ¡Ah!, y cuando a ti se te ocurre darme en las narices con una tía buena de esas que tú dices, que en el fondo son completamente inútiles, ¿qué?
- Por lo menos, mira, está muy bien y a caballo regalado no le mires el diente.
- Lo de siempre, cuando liga la mujer es un gilipollas al que tiene enfrente y cuando lo hace el hombre es una maravillosa tía buena, por lo que todo queda humanamente justificado. Y encima os dais autobombo.
- Bueno, ¡ya estamos en plan feminista tonto! Mira, yo no niego que la mujer esté pisoteada, pero de ahí a que os pongáis a atacar como si no tuviérais ninguna lacra va un paso. Que sois medio inútiles en un montón de cosas... Ya sé que es por educación y demás,  pero es la realidad.
- Y con esa maravillosa constatación de hechos te quedas como Dios, ¿no? y a seguir exigiendo los filetes para la comida. ¡Mira que te tengo más calado que la leche!
- Sabes que te digo, que no sé, pero que todo esto me hu7ele a invasión de mujeres...y además...
- ¡Mira como no te calles!...no ves que hay datos de nuestra situación que claman al cielo, ¡so imbécil! ¿No te das cuenta que mientras los marvillosos  militantes de  sindicato o partido  no toméis en cuenta todo eso no vais a ninguna parte? ¡Animal! Que sólo te importa tu situación y que quieres el socialismo, no lo dudo, pero con la mujer de alpargata.
- Ya estamos sacando todo de madre, no te jode, llamarme a mí animal, que te den morcilla... hasta luego.
- Verás cuando a la noche encuentres la casa sin fregar ni recoger, te das de baja en el sindicato y te habrás de comprar un delantal. Si no, ¡DIVORCIO!...¡manda leches!