Y ADEMAS, EL SELLO DE LA CARTA
Carísimos amigos:
Sirva la presente misiva
para poner de manifiesto que me parece que os habéis pasao pelín
y medio, palabra,
oye, al poner a esa catxondona revista
el no tan catxondón precio de 60 pelas.
Pero ¡qué pasa?
que parece que seguís las anti-obreras pro-capitalistas tesis de
los empresarios
super-potentados y adinerados que
no piensan en otra cosa que forrarse a cuenta de los de costumbre par no
perder la ídem.
Jo tíos!!, que los estudiantes,
los parados, los no parados peros poco asalariados y en general desheredados
no
podemos seguir el ritmo que nos
marcáis, aunque sea cada quince días.
Además de esto, si por lo
menos el formato, impresión y demás aspectos técnicos
fueran más majos, pues
entavía, pero es que encima
de las 60, papel de periódico, el recopón!! Por poco más
me compro el Interviú (no
quisiera, eh!). Y es que si “nº
2 ser bicarbonato para digerir primero, ja ja ja... vamos a necesitar bicarbonato
para digerir el precio”. Snif, snif,
snif!!
Bueno, pues a ver si podemos seguir
disfrutando de ess6ta Siouxada.
Firmado y rubricado.
K. KASTUO
“QUERIDISIMO EUZKADI”
Considero que el periódico
editado por Vds., el EUSKADI SIOUX, dice muy poco en el sentido edificante
a nuestro
país, y al idioma basko;
más vale que no editasen
el citado periódico en el sentido que le han dado, puesto que no
deja de ser denigrante
a mi parecer.
Creo que con estas y otras
cosas más , quedará poca dignidad y respeto hacia el
futuro de nuestro queridísimo
EUZKADI.
Deseando que sea reconsiderado
este asunto, aprovecho la ocasión para saludarles,
BENITO GOICOLEA
MAS BICARBONATO
Pese a las mejoras que habéis
introducido en el segundo número de EUSKADI SIOUX, que sirvieron
para aligerar
la pasada indigestión del
primero, pienso que todavía la revista no llega al nivel que considero
aceptable y por lo
tanto veo difícil su supervivencia.
Opino que hay todavía una clara indefinición en los contenidos,
que en alguna
manera la revista tiene una “crisis
de identidad”, aunque hay que reconocer que varios de sus elementos puedan
considerarse ya buenos hallazgos.
En fin, me parece que el peligro
principal está en quemar la posible expectativa, que indudablemente
existía en
torno a EUSKADI SIOUX, con un producto
cuya personalidad parece apuntalada con alfileres, y máxime en este
convulsivo país en el que
no es precisamente el humor lo que sobra y en el que han nacido y muerto
tres revistas
en apenas dos años y medio.
JOSEBA ARESO
(Iruña)
SI SABINO ARANA LEVANTARA...
Sois unos sinvergüenzas
de tomo y lomo. ¿Jovencitos, a dónde quieren ustedes llegar
con tanta inmundicia, con
tanta pornografía? ¿A
dónde quieren llevar a nuestra querida EUZKADI? ¿Dónde
está el Jaungoikoa de nuestro JEL
y nuestros Jelkides, hoy todavía
perseguidos y encarcelados por luchar a favor de la Euzkadi que Sabino
Arana,
con su bondad y sabiduría
nos enseñó?
¿Cómo se puede
tener la desfachatez de utilizar el santo nombre de nuestra patria, mofándose
de ella como si
de indios se tratara y para extender
la corrupción y el pecado? Si las autoridades no toman medidas es
porque al
Gobierno de Madrid sólo le
interesa pisotear a nuestra Euzkadi, sin tener en cuenta la ola de pornografía
y poca
vergüenza que nos invade.
FELISA GORROTXATEGUI
(Fuenterrabía)
FUTBOLISTAS:
LIO DE CACHAS, FACHAS, COVACHAS
“No os puedo dejar solos”. “Ya hasta
el fútbol está lleno de rojos, separatistas y masones”. En
el Valle de los
Caídos atronó la voz
y se rasgó el firmamento ante el apocalíptico cabreo del
invicto Caudillo.
-¿Tu quoque fili mii!
Los futbolistas, los hijos
muy amados en los que él puso sus complacencias también se
habían dejado llevar a
corrupto estadio de la huelga. Primero,
la ikurriña de Atocha. Luego Iríbar se hace de Herri Batasuna
y ahora
-¡maldición!- la huelga.
Era la histórica tarde
del cuatro de marzo y las cachas, esos perniles a los que ni el mismísimo
Jabugo supera en
cotización, descansaron relajadas
del trajín del patadón y adelante, y el dribling.
Para entonces los fachas ya
habían maniobrado los suficiente para intentar conseguir la impopularidad
de una
huelga que se veía iba a
producirse y sobre todo, debía llegar. Se argumentó para
morboso fomento de envidia
(deporte nacional o estatal, como
quieran) lo de que los futbolistas ganan mucho, confundiendo así
de manera
premeditada el todo con la parte
y como si porque una persona gane mucho dinero no tenga derecho a nada
o
como si fueran los propios futbolistas,
mercancía cara o barata, pero mercancía, los culpables de
una inflación
cuya plusvalía habían
capitalizado los fachas para brillo de sus nombres y medre de sus haciendas.
¿Y todo por qué?
Muy sencillo. En las abunkeradas covachas deportivo-ministeriales aún
no se habían enterado
de que existía el oficio
de futbolista, y que el cordón paterno-materno-filial de la entrega
a los colores había
quedado bastante desfasado. Ni los
casi mil millones que por las quinielas entran en bruto cada semana en
las
arcas oficiales habían sido
suficientes para que en las covachas se dieran cuenta de que los productores
de
semejante botín eran unos
señores, a los que con cínico paternalismo se les llamaba
“los chicos”, mientras se
fomentaba el seudoidealismo deportivista
dejando al aire los “pecaminosos” aspectos laborales.
Los chicos se han rebelado
y lo cierto es que en el fondo tienen la razón con algunas pequeñas
matizaciones y
que desde luego la guerra se podía
haber evitado si Porta, el primer facha de la Federación Española,
no hubiera
jugado a romper la huelga, al esquirolaje
con la amenaza de perder los puntos y chorradas por el estilo, que
desde luego nula incidencia podían
tener en un colectivo sindical de trabajadores que tienen las ideas bastante
claras. Porta una vez cometido el
error ha pontificado que el noventa y cinco por ciento de los futbolistas
no
saben por qué han ido a la
huelga, cuando basta con verle a él su cara de demócrata
converso para que a uno
se le quiten las ganas de jugar
al fútbol.
De momento, a los jugadores
les quieren quitar el diez por ciento de su contrato y si la moción
prospera volverá
a armarse la de Dios. Como detalles
hay que significar la unidad conseguida por todos los profesionales
encabezados por el capitán
de la selección española Asensi, y hasta el último
profesional del último equipo de
tercera.
De momento, las cachas van
ganando a los fachas y las covachas no tienen más remedio que trabajar
rápido
para definir las relaciones laborales
de los más singulares e incomprendidos currelas del panorama hispano.
Y es
que lo de ser futbolista es como
ser puta, con perdón de ambas sublimes profesiones. Las hay caras
y baratas,
su cotización empieza a bajar
con los años, su retiro es temprano y sus derechos nulos. Y en eso
son iguales las
caras y las baratas. Por eso
no resulta rara la unión de la élite con la base.
KOLDO ARKUPETA