Como si no estuviera en la misma
realidad, hay que hablarle a usted,
querido lector, de las elecciones
con humor.
Iba yo hacia el Hotel Ercilla
de Bilbao a
recoger datos para esta crónica
pensando
en el terror de lo cotidiano. Las
cifras ya
empezaban a cantar; el gran derrotado,
el PSOE; el gran triunfador, UCD,
aunque
para ello tuviera que pagar cara
su vic-
toria. Toda esa interpretación
a la una de la madrugada del
día dos de marzo del
año de gracia de 1979, del que espero no
tenerme que acordar.
Y allí, en el
Hotel Ercilla, de lo más
Suntuoso del País, unos lloraban
y otros
reían. El locutor de Radio
Popular hacia
las preguntas más putas que
yo haya es-
cuchado en mi vida (como la realizada
al representante de Herri Batasuna:
“¿y
ahora que habéis ganado no
pensáis ir a
Madrid?”). Los camareros servían
las co-
pas, y se empezaba a hacer
ya, si no
política de pasillo, sí
de salón procedi-
miento éste que desde que
se inventó la
política allí en Grecia
se usaba cotidia-
namente y no tiene nada de censurable.
Diga lo que diga el obispo Abarca.
Aspectos y caras estaban cambiados.
Txomin Ziluaga ocultaba su aspecto
de
radical enragé de todos los
días bajo una
gabardina tres cuartos bastante
mona. El
triunfateur sin duda de la jornada,
en
cuatro palabras y como el que domina,
se
cargaba todas las democracias burguesas
que en el mundo han sido diciendo
que
las elecciones han sido antidemocráticas.
Señoras de dicha coalición
por allí, sin
desentonar, abrigo de piel, pulsera
de a
kilo y pegatina al uso.
Desolados hasta la desesperación
los
del PCE: “¡Boby no ha salido!
¡Boby no
ha salido! “; y tras descubrir que
Boby no
era un chucho con necesidad de salir
a
la plazuela sino el mismísimo
Roberto
Lertxundi, comprendo el grito de
angus-
tia, los sinsabores de la política,
y las
ganas de muchos viejos militantes
de
echarlo todo al carajo y de arreglar
sus
propias vidas, porque también
ellos tie-
nen derecho. Si en el PCE
había descon-
suelo huelgo hablar del MCE-OI a
pesar
de la pelotilla 433 serie B que
le hacían
a Herri Batasuna.
Onaindía se presentó
también por allí,
bastante tenso el muchacho. A preguntas
dio la contestación más
tajante de las
allí lanzadas, “lo visceral
ha vencido a
lo racional”. Y el monstruo de las
galle-
tas, porque, desde luego, en algunos
fo-
lletos de Euskadiko Ezkerra con
ese pa-
recido había salido, se marchó
a su sede
a tomarse con sus compañeros
una bo-
tella de champán porque Bandrés
ya es-
taba seguro. ¡El divino Morales!
También anduvo por allí
Sahagún, con-
tento como unas pascuas, piropeando
a
su partido y departiendo con la
prensa.
Un triunfo, no como el de otros,
pagado
a precio de oro a los mercenarios
que
dejaron Bilbao hecho una mierda,
que es
lo que era, pero ahora en peor,
y conse-
cuencia de tanto policía
en la calle (que
también lo aprovecharon los
otros) por-
que el orden es la UCD, y UCD gana
así
votos.
Sahagún era para mí
inabordable, así
que le seguí la cuerda a
un caballero de
UCD, borracho perdido, que saltaba
y brin-
ba a ratos con alegría y
en otros se
ponía a chillar amenazante
:”desde ma-
ñana de Euskadi va a salir,
ziup, ziup, el
dinero volando”. Y gente del país
que
como yo comemos todos los días
nos
pusimos a temblar.
Dice la casa Velcor, y esto
es una pri-
micia, que desde mañana hay
un cruzado
mágico antibalas denominado
“Costa Vas-
ca Tra Tra Tra”, que va a hacer
furor; los
hay de todos los colores con ikurriña
in-
cluida. Los jefes comerciales de
la casa
Velcor han declarado que en Euskadi
se
va a armar la de Dios, previsiones
sin
duda alguna injustificables, tras
la en-
cuesta del País totalmente
descalificada
por los cinco peneuvianos profes
de
Deusto cateados.
Salí del Ercilla pensando
en el borra-
cho de UCD. El vulgo dice que sólo
los
niños, los locos y los borrachos
dicen la
verdad y como ya eran las ocho de
la
mañana esperé a que
la Bolsa diera su
alza teledirigida de Madrid para
enterar-
me de que en los bancos había
chascarrillos de salida de dinero y que por de
pronto el Banco de Vizcaya y el
de Bilbao
se llevan sus sedes centrales a
Madrid.
Mil puestos de trabajo calificado
de me-
nos.
Pero Olarra no salió,
los de UN
tampoco, el voto aberlache ha subido,
qué
más quieres Magdaleno, y
gritemos todos
a coro: “¿ELA HERRIA
ZUREKIN!” (por
aquello del procesamiento).
LA GRAN TRONADA
Como en la historia del perro
del Pavlov, aquí han ganado los dos polos de referencia: represión
/ anti-represión.
Pero a pesar de los reflejos condicionados,
de la baba del mastín y la zanahoria que nos lleva delante del burro,
no tenemos que perder la flema.
Y menos entender que el radicalismo, elevado ya a ideología política
cotidiana,
sea un síntoma de neo-fascismo.
Es simplemente, el preludio de la guerra.
-Esta claro que Suarez ha cometido
al final dos errores más: volver a tener rehenes en las cárceles
y poner las
elecciones casi al mismo tiempo
que los carnavales.
-La estupidez ajena sigue
siendo pues, nuestra principal aliada. Y nuestra primera unidad.
-Lo que sirve en Madrid
sigue no sirviendo para Euskadi. Esto y la solidaridad que desde siempre
reverdece con
la sangre, son los más actuales
distintivos nacionales vascos.
-Al PSOE se le han escapado todos
los votos que no están dispuestos a perder. Mantiene sin embargo
a los
obreretes, que van a ser una vez
más los masocas del asunto. O los marginados. Pero son pocos. Sólo
el
veintitantos por cien. Menos aún
que el Partido Abstencionista.
-Y, en efecto, existe el terrorismo
institucional. Por ejemplo: los resultados electorales.
-Pero los herederos (de izquierda)
del PNV (de derecha) siguen cometiendo sus mismos errores : Navarra no
es
ni Vizcaya ni Guipuzcoa.
-Lo verdaderamente diabólico
de los vascos es su desunión. Nosotros sólo nos unimos para
la Fiesta. Para la
política y para follar, pues
casi nada. En este país donde tres son una manifestación,
las alianzas son, cada uno
por nuestra cuenta.
-Ay, las grandes sombras, los sordos
amigos, las enormes pandillas.
-Las elecciones son un mecanismos
para elegir los amigos que uno quiera. Pero no os preocupéis, que
ellos no se
irán.
-Por eso es importante señalar
que por fin se ha demostrado una cosa: en Euskadi casi nadie cree en la
lucha de
clases. Todo ha sido una broma pesada.
-En el coronamiento del éxtasis,
Harri Batua, partiendo de la posición de llegada, apoyando el brazo
derecho en la
lanza izquierda, avanzando sobre
su cuerpo mientras volteaba las piernas por encima del imponente caballo,
con
el brazo izquierdo en apoyo del
arma derecha y habiendo realizado un giro completo sobre sí mismo,
dijo: “Esta
tronada electoral anuncia el cuarto
levantamiento carlista”.
-Y como en realidad nunca se está
a favor de nada que no se practique, Martin Villa tenía razón:
los éxitos
electorales corrompen. Pero que
nadie desespere: TODOS TENEIS LA VERDAD Y EN ESTE PAIS NO EXISTEN LOS
IMBECILES.
GARIKOITS ZABALA