Moda Primavera para las Policías
Autóctonas
Donostia (Sioux Press).- Al levantarse
de la cama ayer por la noche, Txiki Benegas halló una transferencia
que le
habían metido por debajo
de la puerta desde Madrid, y en la cual le urgían para que asumiese
la competencia de
Orden Público en lo tocante
a vestimenta y equipo de las futuras Policías Autóctonas.
Tras largos debates con su
equipo de compromisarios, consejeros
y asesores del CGV, Benegas legó a la resolución de que lo
idóneo para los
gendarmes o mikeletes de aquí
de la tierra podría ser una casaca adamascada de crespón
de China, con mantela
abullonada muy camisera, fichú
siciliana y lazos flotantes de tul guarnecidos de flecos en lo tocante
al uniforme
de diario, prendas que podrían
verse complementadas en día de parada o en festejos como el de San
Ignacio de
Loyola por una sobaquera de tafilete
para el tiragomas reglamentario, corsé de dril con peto de piquillo
y
lengüetas adornadas por plisados
de metal, todo ello guarnecido a volutand por guirnaldas tricolores.
En cuanto al tocado, se llegó
a la resolución de que, con el fin de lograr un acercamiento entre
el pueblo y las
FOP, se suprimiera el tercer cuerno
del tricornio tradicional de la Guardia Civil a modo de signo de buena
voluntad. El reportaje gráfico
de J. Bilbao muestra los tocados elegidos, y asimismo uno de los modenros
aparatos
antidisturbios, el cual funciona
con aceite pesado y emite ante las manifestaciones contumaces, disolviéndolas
en el acto, canciones de Estitxu
y María Ostiz.
Txiki Benegas sigue manteniendo exhaustivas
conversaciones con los modistos para ver de lograr que se suprima
uno más de los cuernos del
icornio.
La lucha armada llega al PNV
Como se temía, un sector
del Partido Nacionalista Vasco ha decidido pasar de los dichos a los hechos.
Un grupo de emakumes inkontroladas,
al grito de “Jaungoikoa eta neska zaharrak!” ha asolado con sus atracos
la
zona de Algorta, desvalijando pastelerías
y tiendas de ultramarinos (con especial dedicación al saqueo de
pastas
y bombones al coñac).
Los sondeos en busca de pruebas andan
detrás de restos de meriendas en los batzokis del margen derecho
de la
ría bilbaína.
En la foto, un grupo de emakumes,
se entrenan con pistolas de agua en un chalet de la zona de Plencia.
Una mirada al futuro
Ultimamente, tras sus últimos
éxitos políticos, había gente que consideraba que
a Ortzi se le iba poniendo cara de
ministro. La cámara de Euskadi
Sioux espió al ilustre prócer y comprobó que paulatinamente
el ojo se le iba
poniendo de ministro a primer Ministro,
y de ahí, en clara competencia con otros miembros de H. B., de
Presidente vitalicio. La última
foto, es de por sí amenazante. No conformado con conseguir un Euskadi
independiente y socialista, parece
que Ortiz se le pone el ojo demasiado amplio. Vamos, que a este paso va
a
querer euskaldunizar el mundo.
Alarguntsaren senargai berria
Francisco Franko Bahalmonte zenaren
alarguntsak (1789 jaioa) oso gaztetzat sentitzen du bere burua eta hunkitu
egin bide ditu aldizkari arrosak
oro. Hain zuzen ere senargai lindo bat topatu bide du: “maitatzen dut gaztea
delako eta ez da egia komunista
denik” deklaratu omen du. Ikus fotoan zeinen ikuskizun hunkigarria. Guk
ere
(misoginook) malko at isuri dugu
foto hontan kabitzen den maitasunak desbordaturik.
Zenbait detaile intimotaz ere enteratu
gara. Alarguntsak ipurdia garbitu eta pitilina ferekatu egin ohi dio enargaiari
honek bere makila alutik sartzen
dion bitartean. Halaber, datorren astean saiatuk odira lehendabizikoz ahoko
musua elkarrematen. Espektazio
handia dago egun hortarako.
Vuelven los secuestros
El secuestro político, como
reivindicación salarial sigue haciendo sus estragos.
No hace mucho pudimos ver, con gran
sonrojo por nuestra parte, cómo un grupo de andereños secuestraba
al
presidente de Euskaltzaindia, Aita
Villasante, con la finalidad de forzar la situación y conseguir
el dinero que se
les adeudaba en pago a haber corregido
once mil ejercicios en la última campaña de “Bai Euskarari”
y que todavía
no había llegado del Ministerio
de Cultura de Pío Cabanillas. ¡Eso, para Madrid, qué
coño!... que dejen en paz al
Villasante.