La real ha sido viciada en sus blanquiazules
entretelas. Medio millón, medio kilo contante y sonante va a tener
que solicitar la segunda organización
de masas abertzale tolerada durante el franquismo (la primera era el
Athletic) sin que hasta la fecha
se puedan ver más argumento para el contundente castigo que la incontrolada
visceralidad del señor Oyarzabal,
gobernador de Gipuzkoa.
(Aunque parece no venir a cuento,
emplazamos al lector consulte el diccionario de Coll, en donde dice
"Jodernador: autoridad civil o militar
de territorio en donde se practica el derecho de pernada")
La historia se produjo un 18 de marzo,
con televisión por medio, cuando estaban jugando la Real y el Zaragoza
y
ya la nórdica cabeza de Idígoras
se había adelantado al tímido salto del hernaniarra de aspecto
amerindio y
portero del Zaragoza, Irazusta.
Apenas había transcurrido un cuarto de hora y las cosas marchaban
bien para los
antes denostados cerrojeros y ahora
tópicamente alabados "canteristas" de la Real.
Y sin embargo unos duendes portadores
de una pancarta, que habían penetrado de manera tan audaz como poco
explicable, iban a hacer un alto
en el juego para pedir la libertad de los presos y la negativa a las extradicciones.
Lo cierto es que los que vimos el
partido por televisión tuvimos que imaginarnos más de la
mitad de lo que
pasaba, pues el realizador se nos
empeñaba en enfocar la pancarta por detrás y cambiar el plano
hacia la banda
en cuanto quedaba su parte delantera
frente a las cámaras. Pero fue suficiente para darnos cuenta de
lo que
estaba pasando.
El gobernador, al parecer, estaba
en su casa o en el Gobierno haciendo alardes de guipuzcoanismo y celebrando
con txakoli de Guetaria el gol de
Idiggoras. Pero se le debió atragantar en cuanto vió a dos
ciudadanos
escabullirse entre las rejas para
buscar su libertad de expresión y precisamente para pedir que otros
que tambien
estaban entre rejas encuentren su
libertad.
El caso es que su reacción
no se hizo esperar. Sólo unos minutos después alguien se
acercó al señor Sampedro,
gerente de la Real, le dijo algo
al oído, haciéndole abandonar su asiento en el palco precipitadamente.
Poco más
tarde el Sampedro retornaba con
un gesto de contrariedad poco acorde con el holgado dos a cero que en aquel
momento campeaba en el marcador.
Al señor Oyarzabal le había
traicionado el pronto sancionador, decretador y dictador de los "colianos"
goberanadores franquistas. Le había
salido de sus vísceras un espíritu anacrónico de automatistamo
castigador,
tal vez por el contagio de
que los árbitro pitan las faltas en cuanto se producen y pueden
decretar la "condena
a muerte" de la expulsión
de un jugador sin más organismos intermedios. A Oyarzabal se le
olvidó que en el mismo
Atocha y en San Mamés los
propios jugadores de la Real y el Athetic han solido salir hermanados con
pancartas
de contenido similar, sin más
reacción que la ovación cerrada de la mayoría del
público y en fin, hizo gala de su
mismo aspecto físico de chico
grandullón, mezcla del hablador empresario y exsenador real Luis
Olarra y aquel
luchador de lucha libre que se hizo
célebre echando pulsos en televisión y que se llama Hercules
Cortés.
Aparte de que el hecho no tenía
ningún delito como para ser sancionable, para colmo, la cabeza de
turco elegida
-la Real- es como para echarse a
reir o llorar, según prefieran. ¿De quién depende
el orden público en el campo,
de los jugadores, del arbitro, del
delegado de campo, o más bien del oficial que comanda la superabundante
fuerza pública que acude
al estadio?
Por eso es de alabar la socarronería
resignada del presidente de la Real José Luis Orbegozo, que dijo
que
esperaba que también le pusieran
medio millón de multa al Obispo Setién, en cuya proclamación
habían irrumpido
otras personas con fines similares
a las de la pancarta de Atocha.
Y vamos a callarnos ya. No vaya a
ser que también se oriente contra nosotros el ánimo sancionador
del señor
Oyarzabal Marchesi. (Pronunciese
el segundo apellido con acento en la "e", no vaya a ser que por equivocarse
ustedes de acento nos acusen a nosotros
de pedir su dimisión)
KOLDO ARKUPETA
INSULTOS AL DIRECTOR
MARGERIT Y DEVA
Querido garikoitz zabala:
Como somos amigos y compañeros
sé perfectamente que al aludirme en tu seso sexo y saxofón
dedicado a iñaki
esnaola para los amigos puchades
y al incluirme en cierto momento sociopolítico de la vida de deva
no te ha
movido sino digamos el cariño
y la complacencia en este hijo de la meseta mageritense que se integró
en
euskal-herria no sé si de
pleno derecho aunque sí de pleno hecho así que el reproche
no va hacia tus intenciones
que las juzgo cordiales no obstante
lo cual quisiera disipar un malentendido con vas a que la historia que
habrá
de dirigirse a las hemerotecas y
en ellas a euskadi-sioux pueda evaluar con justicia de criterio ciertos
recovecos
de la reciente historia a lo que
voy es que dices que los veraneantes de madrid eran gente de pastoja lo
cual yo
interpreto como que aludes a que
aquí venía la ricocracia mageritense en verano ay que ingenuidad
dos o tres sí
garikoitz compañero que eran
precisamente los que me predisponían psicorevanchísticamente
contra la burguesía
mesetaria pero el resto de quienes
veníamos de magerit eramos pequeñoburgueses venidos a muchísimo
menos
que veraneábamos porque veníamos
de realquilados a casas del pueblo que compartíamos en muy provechosa
promiscuidad –gracias a ella empezaron
mis contactos auténticos extra-paisajísticos y humanos con
el paisaje
que psia eusko-lurra- con sus propietarios
en cambio quienes sí tenían pisos y chalés propios
y una pasta
gansísima aprte los dos o
tres cresos mageritenses eran mira por donde y tenían también
motoras y las primeras
vespas y lambretas eran erpito la
gente de bilbao y de eibar o sea que lo que quiero decir es que es preciso
eludir el tópico de que por
ser vasco nada más uno es propietario qué va y por ser de
madrid pues se tiene pasta
qué va no garikoitz no es
que yo quiera presumir de aberración qué neurosis de haber
sido pobre en casa nunca
faltó cocido escepto en eso
años cuarenta que yo no me enteré porque el pecho materno
no estaba sujeto a
racionamiento sólo quiero
precisar que lo de la pastoja en deva mejor lo aplicas a los de los centros
siderometalúrgicos cuyos
más opulentos precisamente gracias al régimen representantes
eran los veraneantes de
más lustre en los pueblos
costeros y eso se suele olvidar por lo demás mi hermana jamás
le negó baile a un jebo
por txapelaundi que le viniese y
oye en cuanto a lo del chunchú y el foki toki lo más estrecho
el produzto
(siderometalúrgico) hábilmente
adiestrado en las monjas corazonistas en la clavada de codo en clavícula
y las
más estiradas las bilbainas
con sus nobles excepciones así que garikoitz no olvidemos que lo
principal es la lucha
de claes y que tenemos al enemigo
en casa. Agur.
FALETE
EUSKADI KAKAMERKE
Bigarren aldiz artu dut EUSKADI
SIOUX, baina zer da hori? Ez ote dago une larri hontan gure keskati
eta zintzo
dan herriari parre gozo apur bat
egiteko gai egokiagorik? Titi, zakil, potrozorri, motxin, barrabil, alureki,
kaka, txixa
eta txerri kortako beste atz eta
batz... BA oneik dira zuen jakiak euskotar irakurlearentzat.
Nere desios, hoiekin egindako odoloste
eta morokilak on egin dizuela. Nik, oraindik, maiteago ditut pagodiko
perretxikoak, txori kantarien txistuak,
errekako ur gardenen irudia, mantsanillaren usaia eta larrosaren margoak.
Agur emagaldu, “atselari” ta degeneratuen
EUSKADI KAKAMERKE.
EUSKADI SIOUX berria dala ta
sortu dut txerri urkulu galanta,
negosio izateko du planta,
kaka ez dadilla sekula fatla.
-LARREKO AKER BALTZA-
Ondarrun 1979ko martian.
14.188.402