J.G.- Bueno, estaba más delgado...
Tenía mejor aspecto y era más joven. Pero el mejor partido,
no. En el sentido
económico, ciertamente no.
Pasta yo no he tenido y no tengo. Eso sí, he sido un solterón
conocido, a ver si nos
entendemos. Me casé a los
39, y me separé a los 42, 43 ó 44... He sido un solterón
que ha andado por esos
mundos y ha salido con bastantes
chicas...
K. 6T.- Un solterón que, en
determinado momento, copó la vida cultural y social de Bilbao...
J.G.- No copar, no. Es que era, si
no es una pedantería, lo que los americanos llaman un “joiner” –persona
que se
une a algo-. He sido directivo del
Festival de Cine Documental de Bilbao, de Cultura Hispánica, de
Acción Católica
en los años de Mari Castaña,
de la ikastola “Lauro”, consejero de “Cuadernos para el Diálogo”
y “Discusión y
Convivencia”...
K. 6T.- Pero, vamos a ver, ¿tú
siempre ha sido directivo de todo? ¿nunca has sido base?
J.G.- He sido socio del Athletic
y del Instituto de Ciencias Sociales; yo he participado en muchas cosas...
En su tiempo libre, el joven Guimón
se dedicaba a dirigir empresas, entre ellas una de exportación con
la que dio
la vuelta al mundo durante tres
o cuatro años. “Eso me divirtió muchísimo”, afirma.
“¿Qué es lo que más me ha
gustado? Me pasa un poco como con
las mujeres... ¡todo es maravilloso!”
Dice el nuevo diputado que ha sido
un gran lector y muy constante, aunque “últimamente lleva una temporada
fatal”. “He leído fundamentalmente
historia, sobre todo historia política para preparar mis cursos
en la universidad
de Deusto de donde soy catedrático.”
También lee poesía y sabe recitar, de memoria, a Machado.
K.G.T.- ¿Lees novelas policíacas?
J.G.- No, jamás.
K. 6T.- ¿Y revistas pornográficas...?
J.G.- No, no soy comprador de revistas
pornográficas.
K. 6T.- ¿Tampoco lector?
J.G.- No digo yo que si hubiese aquí
una... pero... soy un puritano, tengo cierto rechazo al strip-tease y a
las
películas pornográficas.
K. 6T.- ¿Nunca has estado
en un strip-tease?
J.G.- Sí, sí, claro,
claro... Yo vivía en Nueva York en una de las principales calles
del Village de los strip-teases y
entré una vez o dos. No es
un espectáculo que me atraiga, pero eso no quiere decir que no me
atraigan las
señoras.
K. 6T.- Hablando de señoras,
¿cuáles te gustan?
Guimón se queda mudo y luego
confiesa que le gustan muchísimas. Pero no hay manera de arrancarle
nombres
concretos. Le ayudamos un pelín:
¿Sofía Loren? “Un poco excesivamente opulenta, pero bellísima
mujer, es
verdad”. “¿Bárbara
Rey?” “Pues no estoy muy seguro de conocerla”. “¿Soledad Becerril,
la musa de la UCD?”
“¡Ah!, creo que incluso he
debido salir con ella alguna vez, hace muchos años. Estoy casi seguro
de que es la
misma. Ahora, cuando la vea en las
Cortes se lo voy a preguntar”.
REMIGIO Y AINHOA VAN A LA IKASTOLA
K. 6T.- Antes te hacías llamar
don Julián, y de un tiempo a esta parte, has pasado a ser simplemente
Julen. ¿Por
qué?
J.G.- Yo siempre me he hecho llamar
Julen. Fui bautizado y confirmado por don Mateo Múgica, obispo de
esta
diócesis, como Julen. En
mi casa siempre se me ha llamado Julen, y mis amigos también, con
alguna rara
excepción de origen negurítico
y muy de derechas que ha preferido llamarme Julián. En el colegio,
como a todos
los de mi generación, me
cambiaron el nombre por el de Julián. A la hora de ponerme a trabajar
en la empresa
–últimamente en Ripolín,
donde era director-presidente- firmaba Julián, y claro, el ordenanza
diría “Don Julián”;
pero, en fin, tampoco me suena muy
mal. A mi padre le llama mucha gente Don Julián...
K. 6T.- Euskara ba al dakizu?
J.G.- Bien poquito, pero he transmitido
el euskara a mis hijos. Mi padre hablaba euskera, y a mí me gustaría
aprenderlo, pero me temo que será
uno de esos deseos que se queden sin cumplir. Mis dos hijos, Remigio y
Ainhoa, van a la ikastola.
K. 6T.- ¿Y no temes que aprendan
“una historia tergiversada”, como dijo hace poco Martín Vila?
J.G.- La historia que yo aprendí
era una historia tergiversada, y a todos nos ha pasado lo mismo. No sé
dónde
podría aprender mi hijo una
historia sin tergiversar. Ya le observo algunas frases que denotan un mundo
ideológico que no es el mío.
Julen se pone a hablar de sus hijos
y se embala. Entre otras muchas cosas, nos cuenta la tirria que su Remigio
le
tenía a Martín Villa.
En una ocasión, mi pobre hijo
se enteró de que yo iba a cenar con Martín Villa, y puso
unos ojos como platos,
como diciendo: ¡pero hombre
por Dios, qué barbaridad, qué cosa más imposible!
Yo le dije: “Si Martín Villa es
amigo mío...” Y hay que ver
el susto que se llevó. Seguramente el ambiente que respira no debe
ser el más
entusiasta de Martín Villa...
Se lo conté al ministro, y luego le expliqué a mi hijo que
Martín Villa es bueno, y que
a la hora de elegir entre él
y los de ETA, yo le prefiero a él. Yo creo que poco a poco le voy
convenciendo y que
le hemos hecho de UCD, más
o menos.
K 6T.- ¿Ha supuesto algún
problema para ti la separación matrimonial?
J.G.- Tengo la custodia de mis hijos,
por ventura. Pero, claro, la casa está vacía y la atención
a los hijos, por
ejemplo en estos momentos, no es
la que yo quisiera. Esto meha angustiado terriblemente, y me ha hecho dudar
si aceptar o no ser candidato...
Coincide que tengo hijos muy pequeños, de 4 y 6 años. Entonces,
el hombre
separado se encuentra con que está
solo, sobre todo si es un poco abandónico, como yo. De pronto tienes
que
asumir las riendas de pequeñas
cosas que no conocía, sobre todo en lo tocante a los niños.
Eso es
enormemente gratificante, pero técnicamente
difícil. Yo soy un hombre abandonado por mi mujer.
K. 6T.- Entonces, ¿a la espera
del divorcio?
J.G.- Voy a votar a favor del divorcio,
efectivamente.
K 6T.- Pero el proyecto de UCD es
bastante estrecho, ¿no?
J.G.- Mi partido va a dejar libertad
de conciencia para votar sobre ese tema. Yo votaré por un divorcio
que no
sea el “piccolo divorcio” italiano,
ni el de Reno, por supuesto. Sino por un divorcio con un razonable período
de
prueba, un año de separación
previa, por ejemplo, y con cautelas suficientes para que no se de el caso
de que la
mujer esté embarazada y no
se sepa de quién es el hijo.
LIBERAL CONVENCIDO
K . 6T.- Y del aborto, ¿qué?
J.G.- Yo creo que es un crimen y
votaré en contra de su despenalización.
K. 6T.- ¿O sea que tú
no piensas que deben ser las mujeres quienes decidan si quieren o no tener
un hijo?
J.G.- No. Yo he leído el caso
mosntruoso de la sentencia de un tribunal inglés, en el que el marido
se oponía a
que su mujer abortase, y el juez,
sin embargo, permitió el aborto.
K. 6T.- (A coro) ¿Por qué
monstruoso?
J.G.- Porque yo creo que el marido
tiene tanto derecho a decidir como la madre.
K 6T.- ¿Y qué soluciones
ofrecerías a esos cientos de miles de mujeres españolas que
abortan cada año?
J.G.- Sí, también hay
muchos asesinatos, muchos robos... y, sin embargo, soy partidarios de que
la ley los
penalice. Y las mujeres, pues que
se comporten como es debido y dejen nacer a sus hijos. Lo importante es
que
todo el mundo tiene derecho a la
vida. Y si una mujer soltera tiene un hijo, la sociedad lo tiene que aceptar,
sin
preguntarse quién ha sido
el padre y porqué la madre no se ha casado con él.
K 6T.- Divorcio sí, aborto,
ni hablar, y ¿amor libre?
J.G.- Yo creo que del amor libre,
lo que se dice libre, nadie es partidario realmente. Ahora bien, no me
parece que
se cometa un gran crimen por tener
relaciones prematrimoniales o extramatrimoniales... El que esté
libre de
pecado que tire la primera piedra.
K. 6T.- ¿Tienes algún
hobby?
J.G.- Soy un charlatán, me
encanta la conversación... uno de mis mayores placeres es
hablar con una copita en
la mano.
KOMANDO 6 TETAS