MUSICA
LOS TROMPOSOS
MUSICA
Los tromposos son una txaranga
en el 77 de quince tíos: bombo, platillo, atabal, txistus y turutas;
los
Tromposos salieron a la calle para
el verano del 77 tras ensayos agotadores en sus locales sociales de las
plazas
públicas de la Trinidad o
de Zuloaga; los Tromposos actuaron en todas las fiestas, en todos los lugares,
en todos
los barrios imaginables: lo mismo
Amara que Herrera, lo mismo Gros que el Antiguo, siendo expulsados de
Intxaurrondo, yendo como iban, todos
vestidos de blanco, todos llenos de melanco, lía de frac incompleto;
los
Tromposos tenían hasta canción
"Ay, ay ay, que Fraga es un idiota, ay ay ay, qu'Euskadi no te vota". Hasta
que
un día les llegó la
decisión: esta es señores una historia alucinante que personifica
desde lo pequeño y musical lo
grande y demecial que sucede en
nuestros lares.
La primera escisión se produjo
a la luz de la hoguera de San Juan, que enciende con creciente entusiasmo
la
ciudad en el Paseo Nuevo, entre
las ramas abertzale y erdera, con un estallido de primeras discusiones
en el
Muelle, como producto de las cuales
se enfrentaron los txistus a los bombos y viceversa, los txistus no estaban
de acuerdo con el Gora Euskadi Harmatua,
los bombos sí.
El segundo fogonazo o terrible y
para siempre escisión la trajeron las fiestas de Herrera pasadas
las dos de la
mañana, unos que nos vamos
y otros que nos quedamos, marchándose del volcán por fin
un txistu, al tiempo que
tomaban partido los espectadores,
que se colocaban decididamente junto a los bombos, llegando a la postre
de
alguna parte nuevos txistularis.
La historia jaun andreok no ha hecho más que empezar: a la segunda
escisión o
fogonazo siguió, como en
una traca incontenible -Euzkadi como traca- una tercera: llega julio, es
de noche, la
cita es a las 8 en la plaza de la
Consti, en julio se pone el sol a las diez pero ese día se cubre
el rostro de
congoja y es de noche a las 8; llegan
los txistularis convencidos de que les toca tocar en Amara, pero los
bombos sostienen y cómo,
la tesis de que a donde hay que ir a tocar es a Iturrioz; los espectadores
de la terrible
escisión son esta vez sin
saberse cómo ni por qué todos los txistularis, que toman
partido por los bombos
formando con ellos un nuevo grupo
no sé si tercero o quinto, he perdido la cuenta de las desmembraciones,
pierdo ya la cuenta de los miembros
con los que empecé, de cuántos miembros tenía cuando
empecé, dónde
estaban mis miembros, quién
puja por desmembrarme y demás.
Toman digo partido por los bombos
los espectadores txistularis, formando con ellos un nuevo e improvisado
grupo
que parte contento hacia Iturrioz,
creando desde algún punto de vista la primera gran escisión
entre los
Tromposos. Ya hay dos Tromposos:
los Tromposos A y los Tromposos B, que de algún modo conciertan
una
reunión de reconcialiación,
disolviéndose el término de la misma no falla los Tromposos
llamémosles Iturrioz de los
Tromposos llamémosles Amara;
quienes tampoco siguen adelante porque el cabecilla de la escisión
quiere
txaranga seria, ensayo diario y
alguna cosa más, nunca confesada al principio, pero soñada
en las largas veladas
que preceden a la reunión
escindida, como la incorporaión a la txaranga de acordeón
y trompeta, yt va y resulta
que el trompeta y también
el acordeón son unos farristas de mucho cuidado y además
un txitulari se afilia en el
interim a un patido innominado y
ya no vuelva a aparecer por la plaza.
Total que, ya no sé por dónde
voy, nunca sé al final por qué recoveco del dédalo
de las escisiones voy y a quién
tengo que saludar y a quién
no, total que entonces forma por su parte el cabecilla y los suyos o quieren
formar
una cosa seria y salen al día
de Santo Tomás a la calle y se agarran una kogorza de tales proporciones
que se va
a la mierda el invento, sucede con
frecuencia, son finales de traca, otra vez Euzkadi como traca y vuelta
a
empezar. O por qué no seguir
y así nos vemos en el espejo las arrugas incipientes, las primeras
resquebrajaduras
del solar: el trompeta flipa y se
va de solitario por la vida, por los bares, dando la matraca a los amigos
con el
instrumento, pasando hasta tal punto
de todo que lo mismo se va con los estretxos que con los antxos, con los
puros que con los impuros; el Prantxés
por su parte, txistulari incorporado en la segunda escisión, toma
también
el camino del solitario y anda por
la Parte Vieja como quien...
ARTE
"LA PINTURA VASCA CONTEMPORANEA".
SOLO ESTAN CLAROS LOS "ISMOS".
Lo que realmente se le resiste a
Juan María Alvarez Emparanza en su libro "La Pintura Vasca
Contemporánea",
aparecido a finales del 78, es la
coma, el punto y coma, el paréntesis y la conjunción copulativa,
no los ismos del
arte, que esos los tiene claros.
El uso del relativo aparece tanto en contraposto serpentinato, el posesivo
se
repite en ocasiones tantas veces
que ya no sabe si el poseedor posee o es poseido.
De este modo, con no poca dificultad,
moviéndonos siempre entre pléyades de artistas vascos y próceres
igualmente vascos que, pese a las
casi insuperables dificultades, han logrado hacer avanzar la Historia del
Arte,
llegamos a entender a qué
se refiere Juan María Alvarez Emparanza, cuando escribe sobre la
"Figuración
Renovada", término al que
junto con "naturaleza telúrica" muestra un gran apego.
¡Ya está!, podemos decir
satisfechos, figuración renovada es, por ejemplo, aunque en ningún
momento se
explique con precisión el
concepto lo que él pinta y no duda en reproducir en la página
87.
¿Quién, que no fuera
en la actualidad, como nos recuerda en su presentación, presidente
de la Sección de Arte
de la Junta de Cooperación
Cultural de la Excma. Diputación Foral de Guipúzcoa, crítico
de Arte de "La Voz de
España", miembro de la Real
Sociedad Bascongada de los Amigos del País, "Asociación Española
de Críticos de
Arte", de la "Fundación Alvaro
del Valle Lersundi" y de la Sociedad de Estudios Vascos, se atrevería
a hacer
público un texto semejante,
aunque, no vayamos a pensar, traducido al euskera?
Desearíamos que, en lo sucesivo,
cuando la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa se decida a financiar
la
publicación de un libro,
ya que no parece asesorarse excesivamente sobre la calidad de su contenido,
cuente, al
menos, con los servicios de un corrector
de estilo.
Maya Aguiriano
CINE
OTROS ESCLAVOS DEL SIGLO XX
o la importancia revolucionaria
del super 8
Cuando tú, o tú, o
aquél tengáis vuestro tomavistas de super 8, filméis
unor rollos de película, terminéis vuestro
film, lo llevéis bajo el
brazo a una cabina de un cine y os sea proyectado al público, habrá
que celebrarlo: la
Revolución habrá llegado
a Euzkadi.
Cuándo tú, o tú,
o aquélla, tengáis vuestro tomavistas de super 8, filméis
lo que acaba de pasar en vuestro
barrio lo enviéis a Bilbao
al centro de televisión y por la noche lo echen por la tele, en
euskera y castellano,
habrá que celebrarlo: la
TVE ya será TV de Euzkadi.
Cuándo tú o tú
o aquéllos, que trabajáis en las fábricas, en el campo,
en la universidad, o por ahí, podáis hacer
cine, habrá que celebrarlo:
estará surgiendo el auténtico cien vasco.
Cuando los que ahora nos dedicamos
al cine en Euzkadi podamos vivir de nuestro trabajo; cuando el cine deje
de
ser negocio y sea cultura; cuando
las salas de exhibición, la distribución, los medios de producción
de cine y
televisión sean de todos
y al servicio de la comunidad vasca, habrá que celebrarlo: estaremos
ya en un nuevo
pais.
¿Para cuándo?