Viajar en autobus o el riñon obstinado no pedona

No sé si lo tengo contado, porque es muy posible que la necesidad se haya producido con anterioridad y la respuesta de la encargada haya sido la misma; temo, como saben quizás, a La Roncalesa y a cualquier autobús de más de media hora de recorrido que no disponga de water incorporado y ninguno de la zona lo lleva, y pido momentos antes de iniciar el Pamplona-San Sebastián un servicio en los urinarios de la Estación de Autobuses, y me frena la encargada “un momento, que voy a dar una pasada: que hace rato que no he bajao”, y me marcho sin esperar que suba pues falta poco para que arranque La Roncalera y he de aprovechar el tiempo de la inspección para sacar de Consigna la maleta y llevarla hasta el autobús; vuelvo de inmediato y oigo que me dice maternal la dama “he pensao “Igual este señor se ha ido enfadao”” aclarando a continuación “como pasa tanta gente, hay que bajar de vez en cuando a limpiar”, para concluir al tiempo de largarme la cinta de papel “lo tiene abiertico”, diminutivo de emoción que aclara no sólo a la pertenencia de la dama a la tierra en la que se asienta el inodoro, sino una zona de ternura verbal que sólo los de la tierra llegamos quizás a captar en toda su extensión: abiertico quiere decir no abierto-a-medias o de cualquier otra manera, sino entrañablemente-abierto-para-usted.

Bajo, pues, emocionado las escaleras que me separan del water tras el cual no volverá a ver water hasta la terminal, y compruebo bien a mi pesar que la inspección ha sido poco rigurosa, pues en un rinción del minúsculo retrete qeuda oculto un bocadillo bastante grande de chorizo envuelto en bolsa de plástico de Legumbres La Macarena.

Yo tengo, ya digo, problemas insolubles con los medios de comunicación por carretera, que sin saberse por qué carecen de evacuatorios; bien es verdad que las distancias no son largas pero sí lo suficientes como para extorsionar seriamente al viajero. Lo que al viajero le ha pasado en La Roncalesa no es para contado y menos en público: cómo es posible que tuviera necesidad tan imperiosa de parar el autobús a la salida misma de Pamplona, mucho antes por cierto de Eriza de Iza; y que de tal modo fuera apremiado por la necesidad que no pudiera abrir la compuerta de su retén, todos mirando por las ventanillas y él vuelto al monte y sin encontrar modo de soltar el chorro que con tal fuerza pugnara momentos antes por salir: cómo llegar por otra parte o cómo aguantar así hasta Donosti; qué fue el parar el autobús a la salida misma de Pamplona,a  los cinco minutos escasos de viaje: “señor, me permite: es que no puedo más” y el conductor furioso “pero cómo es posible, nada más salir de Pamplona: se hace en Autobuses antes” y él compungido “si ya he hecho en los servicios de Autobuses: pero no puedo más”: el autobús parado en el ato y todos mirando y los nervios atando en lugar de desatar; y la señora de al lado, qué leía la señora de al lado: Tiovivo, Pulgarcito, Semana: Semana leía sobre todo:”Carmen Sevilla a los 40 años, superguapísima”: señora de al lado que ha tenido que levantarse pues iba en asiento supletorio y que me dice al volver, qué vergüenza delante de todo el autobús: “jolín qué pis más largo”.

Lo de menos es, con todo, lo hecho: “ahora estoy tranquilo pero volverán los apremios” me persuado; y vuelve efectivamente nada más llegar a Lecumberri; que antes paraba la Roncalesa en Lecumberri y ahora es directa hasta San Sebastián: ¿cómo hacer ve al conductor y a los viajeros que hay cosas que no se pueden suprimir en aras de la modernidad? Que dos horas son muchas para retener la orina en continuo vaivén; que los pullmans europeos llevan water en la parte trasera, me apuesto lo que quieran. Y aquella grosera de al lado, que no tiene otro nombre, diciendo en voz alta, qué vergüenza recordarlo, delante de todo el autobús, como quien dialoga con el conductor “una vez paramos cinco veces, ¿te acuerdas?”.

A.A.
 

insultos al director

HITZ EGIN!
Aunque Euskadi Sioux no ha llegado a ser lo que esperábamos y sus inicios nos han decepcionado a la mayoría, lo cierto es que se puede decir ya que hay aspectos verdaderamente brillantes. Por ejemplo, quiero referirme al singular método de euskara Zintza, con el que nos ha obsequiado durante los dos primeros números Olariaga. Se ve que su vena humorística tras el éxito del Zakilixut, sigue en alza. Aunque sea en plan de cachondeo tampoco está nada mal lo de quitarle hierro al aprendizaje del euskara, que a algunos parece imposible.
Iñaki Urkiola (Durango)
 

DE UNA MADRE INDIGNADA
Soy un ama de casa de Euskadi Sur y no estoy conforme con el articulo que publican en e lnúmero del 15 de marzo del actual, “La guía semisecreta de Euskadi”.

Yo me casé de penalti y pertenezco a la generación catalogada como “las de los embarazos y la culpa la tiene el portal”. A pesar de todo y más tarde leí eso de “Técnicas sexuales modernas”, ahora uso pilula.

Lo que no admito, esto lo digo sinceramente, es que mis dos hijas, que rayan los dieciocho años, se informen para su perdición de todos los datos que su artículo contiene. (Para vergüenza nuestra.)

Mas les valiera, como yo, cargar con el mochuelo y atenerse a las consecuencias con responsabilidad y resignación cristiana. Si no, que le pregunten a mi Joshe Mari, ese sí que era responsable. ¡Sí!

Aprovecho la ocasión para decir qeu su revista es una Kaka y no tiene ninguna gracia.

Sinceramente de una madre indignada.

MAITANE GARAIKOSEME
Arraskitu Beltza