El centro de decisiones principal del PC es su aparato central que como se supondrá reside en Madrid y cuyo máximo chef es Santiago Carrillo, el cual precisa de un “circuito de poder interno” capaz de sustentar y hacer permanente su política y luego a él mismo durante el máximo tiemo posible, incluso hasta la senilidad total. Pues bien, ese circuito está en CC.OO. que es, dentro del PC, el sector más reaccionario, menos conflictivo y sobre todo, el más españolista de cualquier otra combinación interna.
Sí, señores, en el “obrerismo” de CC.OO reside hoy la concepción política e ideológica más economicista y la de mayor pobreza cultural dentro de todo el espectro de sectores capaces de conformar circuitos internos de poder en el seno del partido comunista, así como la mayor potencia de maquinaria organizativa y de aparato burocratizado. El sindicato o los hombres de CC.OO en el interior del PC tienden a influenciar, dirigir, dominar, al partido con la aquiescencia del propio Santiago Carrillo y sus hombres en una santa alianza que evite la posibilidad de que cualquier otra corriente altere la estructura centralizada y españolsita del viejo partido comunista; como queriendo decir que nada puede lograr una “federación interna de partidos comunistas nacionales”. Que para veleidades ya valen las del PSUC.
En efecto. Vuestra envidiable serenidad no puede hacer más que embellecer la ineficacia y la grosería o falta de respeto hacia quienes entienden como posible, simplemente, “que lo nacional y lo de clase” puedan y deban ir acompañados haciendo de Euskadi un marco autónomo de lucha, al mismo tiempo que no representa en realidad nada distinto al aniquilamiento de las facultades políticas. Es decir humanas. Tanto como insinuar que el fraude de los dirigentes comunistas en CC.OO. no consiste exclusivamente en ser correas de transmisión o agentes de las burocratización y miseria de la clase obrera, sino también en el desprecio absoluto que observan hacia el pensamiento marxista y hacia Euskadi.
Porque cuando las putas sevillanas le rezan en el Viernes Santo a la Macarena o al Jesús del Gran Poder (Señor de Sevilla), pidiéndole salud y clientes, ni ellas dejan de ser profesionales, ni la semana santa un conglomerado de mercadillo (en el sentido de “venta de baratijas”), ni las creencias religiosas esas un espectáculo que hace hermosa la contemplación de la ruina de los humanos. Así pues, si por “mafia” entendemos a: “hombres que estorsionan al amparo de creencias e ignorancis”, Mafia es perfectamente aplicable a los sindicalistas del PC en Comisiones Obreras.
La espantosa lucidez que nos permite, aún a pesar del miedo, entender el aniquilamiento intermitente de las facultades políticas e individuales a través de la tortura, solo encuentran parangón con esa otra ortopedia de la identidad de los hombres que cuando están paseando por el Arenal piensan que andan por la Castellana o que cuando están en Pamplona, deben de tener la impresión de haberse ido a provincias, como Toledo, en un decir.
Que levante la voz quien piense que no se trata de un inválido de inteligencia, éste señor, al decir: “Vosotros allí, vosotros para acá, con nosotros, puesto que somos los mejores...” No es la alucinación de un escéntrico ¿o sí?, o simplemente “el croar de las ranas de un pántano cuando un tropel de voraces flamencos y de garzas hambrientas descienden sobre los juncos de la ribera”.
Dichoso el recuerdo de los comediantes que venían por los pueblos, que su espectáculo llenaba plazas y su vivir en promiscuidad permitió a corta edad que mi cuerpo infantil fuera manoseado por una niña. Jamás pensé por aquel entonces que la política fuera un teatrillo con tanto escremento entre actores y decorados.
GARIKOITZ ZABALA
ATLETIC
LOS NEGURITICOS LOS HACIAN MEJOR
“Los neguríticos lo hacían mejor”. La frase parece un auténtico sacrilegio una arnega antibizkaitarra que difícilmente podría tener perdón en el paraíso de Arritokieta a pesar de la infinita misericordia del nunca abandonado maestro abandotarra; Sólo que es cierta: en el Athletic lleva mandando dos años el Alderdi pero los neguríticos de Eguidazu lo hacían mejor.
Hace ahora dos años, el Athletic estaba a punto de jugar la final de la Copa de la UEFA y caminaba con paso firme hacia es que llaman del Rey y cuya final se suele jugar en Madrid. Cierto es que los “leones” perdieron los dos lances decisivos ante la Juventus el europeo y contra el Bestis antes de Felipe González y ahora de Rojas-Marcos, con lo cual los grandes éxitos fueron a la vez sonados fracasos. Pero el equipo había alcanzado cotas importantes y en la liga también había conseguido revalidar su opción a participar en la UEFA. Y se hablaba de un gran equipo con un espléndido futuro y que podía volver a contar entre los grandes.
Fue entonces cuando el PNV preparó su estrategia, con Beti Duñabeitia, dicharachero comerciante, como cabeza de la operación presidencia. Eguidazu, el negurítico, que había armado la de Dios en Mejico porque en la gira del Athletic este había sido recibido ocn ikurriñas, había quedado bastante quemado en aquel lance y la gente, pese a que deportiva y económicamente su gestión había sido buena, pedía que un abertzale tomara la cabeza del león, para que hubiera una cierta correspondencia al menos sentimental entre la directiva y la base.
Eguidazu –ahora promovido a un puesto de staff en la organización de los Mundiales- dejó su imagen bastante gastada por la ebullición antinegurítica desencadenada sobre toda tras lo de la ikurriña de Mexico, pero a su vez, en los aspectos deportivos y económicos se iba por una puerta bastante grande, después de que el Athletic cubriera una de sus mejores temporadas, en la que llegó a tener 80 millones de superavit.
La primera temporada de Duñabeitia fue sólo aceptable. En la UEFA, pasó dos eliminatorias (Servette y Ujpest) y cayó frente al inglés Aston Villa. En la Copa le choricearon la eliminatoria de octavos de final contra el Athlético de Madrid y por fin en la Liga se metió en en tercer puesto, con lo que reconquistaba el derecho de viajar a Europa.
Este año la debacle es total. Tras un comienzo de liga fulgurante que hizo señalar a los leones como posibles favoritos, la derrota en casa ante el Burgos (el Burgos tuvo que ser) hizo caer al equipo en picado en una crisis de la que aún no se ha recuperado. Para entonces había sido eliminado de la UEFA por el antes legendario Ajax de Amsterdam y de Cruyff y ahora, mientras se debate en la mediocridad de la tabla liguera, el Zaragoza le ha mandado a hacer puñetas de la Copa.
El Athletic será el año que viene un león-zapatilla, sólo para andar por casa. Entre tnato, el equipo está muy cargado de años, escaso de fuerzas y sin posibles relevos a corto plazo.
Iribar a sus 34 años sigue sin encontrar sucesor y su defensa no es precisamente una “junta de apoyo”. Para el Athletic se ha convertido en una negra premonición lo de ”como Iribar no hay ninguno”. La renovación podría estar en oxigeno y energía traídos de la Real. Pero la Real, al menos de momento, no vende ni a Arconada, ni Zamora ni López Ufarte, y el PNV y Duñabeitia lo tienen muy difícil, porque después de dos años de democracia y populismo, nada menos que en el Athletic hay que reconocer que los neguríticos lo hacían mejor. ¿Y de qué vale ganar la alcaldía si se pierde al ATHLETIC?
KOLDO ARKUPETA
telenolte
LA TOMA DE TELENOLTE
“¡Camaradas y cuidadano!:
Las fuerzas proletarias insurreccionadas acabamos de tomar Telenorte. Nos dirigimos a la ciudadanía en general para que acaten todas las instrucciones y órdenes del Comité Obrero de Bilnao y permanezcan tranquilos”.
“Pepe, pon de una vez la internacional”.
“Dónde cojones está el botón para que suene”.
“Y mientras el camarada Pepe busca el botón para que salga la Internacional, solicitamos una ambulancia para recoger a un heroico obrero de la naval que se encuentra aquí herido”.
Suena la Internacional... “¡Camaradas y ciudadanos!: por fin nuestra hora ha lelgado, el capitalismo acaba de pasar al muladar de la historia (para ser la primera vez que hablo por la tele no lo hago tan mal), un nuevo régimen de paz y trabajo donde no exista la explotación del hombre por el hombre se levanta ante nosotros... ¡Viva el proletariado!”
¡Jesús!, ¡Jesús!, qué sueñas, levántate que vas a perder el tren... Y con la ira indescriptible me levanto de la cama, las seis menos cinco, tiro una banqueta porque voy ciego d ela mala uva que me canta, teniendo conciencia de que me sumerjo de nuevo en el sistema de la plusvalía, de la crisis cíclica, de las letras del coche nuevo que no uso porque la pasolina no la compra ni un jeque, y me afeito y me corto y cojo el bocadillo y me largo.
La calle está oscura y solitaria, casi se podría dar el golpe insurreccional ahora que la burguesía está dormida, hasta que dos furgonetas grises se me cruzan, me miran. Debo tener pinta insignificante.
El tren por fin, sucio, con su acogida de olor a compañerismo, los periódicos delante de las narices y una mirada de mala leche que no la aguanta ni Dios. Pero unas manos de epopeya, de fragua, torno, madera, que lo están diciendo todo, capaces de levantar a este pequeño mundo. Y entonces me digo. Irabaziko dugu!... baina langileok irabaziko dugu! Un día tomaremos telenorte.