GORA MADRIL INDEPENDIENTEA
PIDAMOS ferviente, acalorada, profusa,
rokanrolescamente la independencia inmediata para Madrid. Sirvan estas
líneas de adhesión inquebrantalbe con los Independentistas
Mageritenses. No piensen los insensatos, los maliciosos de turno que lo
que se busca es romper ese cordón umbilical que nos zancadillea
y entorpece la marcha; no supongan los empollones de Círculos de
Bellas Artes ni los sasi-psiquiatras que pretendemos encerrar en sualcoba
para que se asfixie a la Madrid que nos parió, con el freudiano
propósito de quedar así libres de la Madre Castrante, no.
Exigimos ansiosa, turbulenta, explosivamente, a golpe de txalaparte eléctrica
y de alboka estereofónica, la independencia de esos mageritenses
de esa Magerit, para que sobre ellos reviertan exclusivamente los beneficios
de sus Estudios de Prado del Rey, las cavilaciones de sus ingenieros nucleares,
el reflejo especular de sus bolsistas y ecónomos, las serenas medidas
de sus responsables del Orden, los prudentes decretos de sus Síndicos
de la Enseñanza, los discursos taumatúrgicos y placenteramente
ininteligibles de su Superpresidente, las halagadoras y confortables reglamentaciones
carcelarias de sus Supremos Alcaides, la sabia calma de sus Alguaciles
ante las supeustas agresiones supuestamente criminales de unos supuestos
incontrolados, los extrabiolavantes de cerebro de su Prensa Periódica,
las cordiales paridas de Carrillo, los afectuosos pactos de sus Plenipotenciarios
con las multinacionales, los saludos de Fidel el desnatado, los fantasmas
de Cuelgamuros y los higiénicos decretos antiterroristas. Que toda
esta hacienda les revierta a esos madrileños independentistas; y,
si la Independencia no puede ser, al menos una amplia autonomía.
No hay doble fondo amados vallecanos, chamberileros, latineños y
atochanos: sólo nos mueve un propósito de solidaridad: queremos
que sepáis lo que es bueno. A modo de símbolo os regalamos
una escuadra de catedráticos del Opus de Iruinea. Ala, recuerdos
a la Cibeles y seguir bien. GORA MADRIL INDEPENDIENTEA.
FALETE