CRITICA SULFURICA

SIETE DIAS DE ENERO
Bardem le ha puesto el culo al aire a una sociedad, a un poder, a unas pústulas políticas que el espectador, en increible distanciación brechtiana que si no se esfuerza, si se deja llevar o incluir en la suspensiva y hábilmente narrada –Bardem es Bardem- cinta sin tomar conciencia de la cercanía de los hechos, puede tomar engañosa, peligrosamente, por hechos históricos en vez de hechos contemporales y amenazadores. Bardem, huyendo de toda caricatura, los ha retratado en sus guateques, en sus boudoirs, en sus patriarcales comidas, en sus sangrientas ñoñerías, en sus inhibiciones en favor de ese caos que tienen las personas más allá, más debajo de la moral, ese caos que predica la Guerra Santa, la Segunda Cruzada contra lo que puede minar y destruir en acción doble y simultánea aquella moral ya citada y los pingües negocios en ella plantados y estercolados por el odio finisecular a la canalla marxista. Están todos, desde el cerebro gris –estafermo híbrido de Blas y Covisa- hasta el brazo ejecutivo pasando por el entrenador de pistoleros fascistas; desde la walkiria matriarcal inductora al retoño obsesionado por una estirpe cuyos miembors todos llevan generaciones y generaciones “matando en nombre de España el retoño llamado Luis María a quien en escena erótico-grotesca nos muestra el Bardem psicoanalista como reprimido sexual por los prejuicios compartidos con su novia que se extasía en su imbecilidad señalando al helicóptero de las FOP y diciendo la anhelosa mentira: “Dicen que en ese helicóptero va el Rey”. Están ahí, están todos. Bardem le ha puesto el culo al aire al año 77, hace dos años, fijáos, fijáos bien, un pestañeo, si siguen los mismos y nos ha llevado a los pasillos de la mano de un inspector concomilitante con las bandas fascistas (odiosa, irritante, magistramente interpretado por Alberto Alonso) que sabe pescar, harponear sin mojarse las patas. Katuak, oñik busti gabe... Fueron cinco muertos en la matanza salvaje del despacho laboralista de la calle de Atocah. “Os habéis pasado”, dice el inspector. Observad, abrid bien los ojos. La muerte del estudiante Arturo Ruiz para el policía no es pasarse. (La escena está muy bien reconstruida, y en cuanto al asesinato sádico y alevoso, fusilamiento de la Moncloa-Atocha por Bardem-Goya, te los pone aquí, te eriza la piel, en la sala un silencio glacial y simpatizante. Y luego el acojono, el fruncimiento del espíritu sigue cuando sales a la calle y te das cuenta de que los ejecutores materiales fueron al tubo, pero que las personas del policía venal y de los cerebros ultrainductores quedaron intactas, que siguen en sus despachos, en sus catacumbas rogándoles a los santos-fácticos que les traigan una lluvia de balas milagreras y que reintegren a los facinerosos, separatistas y marxistas a las mazmorras y a los paredones que les corresponden por ley de vida.) Hace sólo dos años de esto, en el 77, y no hay que deciral ir a tomar café allí al lado: “Parece que hace un siglo, ¿eh?”, sino “Parece que fue mañana”. Están en sus peanas y parecen inconmovibles. Pero sólo lo parecen.

POSTDATA DE ULTIMA HORA.- Después de escritas las anteriores profecías, y no antes, palabra, se han producido dos hechos conmocionantes para la opinión pública:la fuga-viaje de palcer de Lerdo de Tejada (Luis María en el filme) a Perpiñán, y la cobarde, chulesca, abominable muerte a navajazos en la calle de Goya de un chaval por parte de un comando franquista –llamarlos neo-nazis es un lujo y un eufemismo-. La reflexión nos dice que en el fondo de nuestro ánimo al redactar la anterior crítica pensábamos que estábamos exagerando, caricaturizando, enfatizando: pero no: ya habéis visto que están ahí, que existen, que son onmnipotentes recuerdos del futuro cotidiano.
 

BIENVENIDO CABALLO
A través de un sorprendente cartel que reproduce la portada y primera página tuvimos noticia callejera de la revista “Caballo Canalla a la Calle”, que acaba de aparecer.

Revista de poesía, narrativa y expresión plástica, responde con seriedad a este postulado en el sentido de que los dibujos y fotografías de Federico Alonso no son mera ilustración de los escritos, sino que, con identidad propia, se complementan con ellos a lo largo de una maquetación cuidada  clara. Puede hablarse de cierta afinidad en las preocupaciones formales de sus fotografías seriadas (que acompañan al poema visual “Sentí el frío” de Amelia Alonso) y de sus dibujos, de contrastes de luces y sombras a base de difuminados que crean efectos de volumen.

Luis Parqua, José Angel Ayúcar, José Luis Cancho y Elías Cedrún van introduciéndose en la revista con sus respetivos escritos, leves alusiones en prosa y verso a la aventura que para ellos supone juntarse y hacer la revista. De estos textos, así como de sus poemas posteriores, recogemos un aroma común e consideraciones-monólogos desde su vida cotidiana, lejos de cualquier culturalismo.

“Silvestre y Monra” y “Samuel” son las dos obras en prosa de José Luis Cancho. Cierran la revista varios poemas de Jesús Alonso, joven, y a un tiempo fogoso y escéptico poeta.

La revista, ellos nos lo dijeron, no quiere ser tanto una redacción en la que se reciban y seleccionen colaboraciones lejanas o cercanas, sino más bien un lugar y un motivo para que quienes escriben se agrupen y fabriquen números diferentes cada vez. Para ello tienen su buzón en Juan de Garay, 3-1º D. San Sebastián.

A quienes le han hecho y a quienes se unan a ella en el futuro les deseamos que “Caballo” tenga todavía muchas millas por recorrer.

Maya Aguiriano
 

“LA TELEVISIÓN AL ALCANCE DEL ABERTZXHALE ½”
HOY MOISES

Euskadi Sioux, fiel y consciente de sus deberes humanoide-informativos, se propone sin reparar en medios, mantener al abertzxhale ½ perfectamente informado de la realidad ½ del ½ televisivo.

Hoy Moisés. Aprovechando el impacto y el impasse de la serie, Euskadi Sioux, haciendo un alarde informativo sin precedents, marchó a Tierra Santa, a Israel en el mismo Charter que televisión fletó para el Eurofestival, dle que les hablaremos en un próximo y sin paliativos artículo, para entrevistar a Aarón, el hermano cenizo de Moisés, con la intención de desvelar la auténtica verdad histórica del personaje.

-¡”Todas las versiones que el cine, la TV, la prensa y la literatura, han dado sobre la vida de mi harmano, son absolutamente falsas!!!” –es lo primero que nos dice Aarón, de quien nos sorprende, no sólo su longevidad, sino su altísima posición económica. Explota la imagen y la memoria de su célebre hermano y es dueño de una cadena de tiendas de souvernirs religiosos en todo el mundo.

-¡”Moisés vive aún y es Bob Dylan mauqillado!!!” -¡¡Cielos. Esto es una bomba informativa!!! ¡¡Aclárenos más este asunto, Sr. Aarón!!-.

-“¡Hasta ahora me he enriquecido, consintiendo en que los 1/2s de comunicación, exploten una imagen ½ falsa de mi hermano. Pero estoy ½ arrepentido. El dinero no lo es todo en la vida. Ni siquiera la ½. Les contaré la verdad, toda la verdad, toda ella, sin 1/2tintas! ¡Qué re1/2!-.

Bien. Qué hay de toda esa extraña historia del niñito envuelto en una cesta embreada de arrantzhxale, en medio de la piscina de efectos especiales de la Paramount?-.

-“¡Nada. Falso. Hay que remontarse años atrás, antes de Menefta y Ramsés, cuando Cleopatra gobernaba en Egipto. Marco Antonio después de hacer el Julio César de Shakespeare con el actor’s studio, lo que le valió el Osiris de la academia y un jugoso contrato para anunciar Coca Cola en la televisión egipcia, dejó embarazada a Cleopatra. A la sazón y mientras el embarazo, el nuevo faraón subió al trono. Sus consejeros de gobierno, sacerdotes y dignatarios, como eran muy bromistas y muy modernos, lo mantearon y lo echaron al Nilo, para celebrarlo. Menuda bromita, porque un cocodrilo le comió el pito de un mordisco. Por eso el cocodrilo es desde entonces un animal sagrado en Egipto. Es también esta célebre y poco conocida anécdota histórica, la que inspiró a Walt Disney para crear al célebre capitán Garfio de Peter Pan. Desesperado por no poder tener descendencia, pidió a Cleopatra relaciones. Y aquí nos encontramos con otro tremendo error histórico de Champolion, que debía estar cocido, cuando tradujo esta parte de la historia de Egipto. Me explicaré: Cleo, sola porque Marco Antonio estaba en Francia haciendo Asterix y Cleopatra, se negó rotundamente, porque el faraón era bizco y tenía aerofagia. Y el faraón enloquecido puso una aspidina en el vaso de agua de la mesilla de noche de Cleopatra. Esa misma noche Cleo moría entre horribles dolores de estómago. Champolion tadujo aspid, por aspidina y de ahí el grave error. Pero antes de morir el por entonces médico de la corte Sihuhé el egipcio, que se acababa de licenciar en Harvard, extrajo los gemelos de Marco Antonio del seno dela moribunda Cleopatra.

-¿Gemelos?

-Sí. Moisés y yo. Yo por efecto de la aspidina nací tartaja, como todo el mundo sabe y por eso he permanecido siempre en un discreto segundo plano-. –Bien. Y qué pasó después?-

-“Que a los cinco añitos, lo raptaron los fedayines y lo hicieron su caudillo”-.

Y luego?-.

-“Que expulsados de Egipto, porque se emborrachaban por las noches y no dejaban dormir a los cocodrilos, los condujo a la tierra prometida.”-

Y lo del Mar Rojo y todo eso?-

-“Nada. Si Moisés cruzó el Mar Rojo, fue porque le ayudó la DYA que estaban aquel día de servicio. Si no, las tropas del faraón, los hubiera cogido. Y ya no volví a saber nada más de él, hasta que un día fui a un concierto, hace ya algunos años, de un muchacho que por aquel entonces empezaba a adquirir fama y que me habían recomendado mucho: Bob Dylan. A poco más me muero del susto. Era mi hermano Moisés. Se puede usted imaginar mi sorpresa. Y como él siempre me despreciaba, porque yo era tartaja, me amenazó para que no dijera al mundo la verdad. Me dijo que si hablaba se hacía de Herri Batasuna. Y claro yo callé, poruqe menuda broma. Pero ya no puedo más. Mi conciencia ya no me permite callar por más tiempo. Cuando vean el Moisés de TV, ni caso. Es todo mentira.”-

TITO